Ayer desayunamos en Starbucks. Pedí dos cafés mocha de los más grandes (500+ cm³), aceptando el desafío de tomarlo completo.
No lo logramos. A ambos nos quedó algo de café en el vaso.
Hoy leo en el
Toronto Sun que Tim Hortons, la competencia canadiense de Starbucks, renombra sus vasos.
Aquí los nuevos nombres.
Los vasos son los mismos, pero se agrega uno de 710 cm³ que ahora es el extra large. Los otros suben todos un nivel. Son casi tres cuartos de litro de café en el nuevo vaso.
¿No será demasiado?
Me respondo: calculo que no. Este tipo de decisiones están respaldados por extensos estudios de márketing. Hay veces que le erran, como en el 85 cuando la Coca Cola
cambió la fórmula de la bebida y después tuvo que volver atrás.
Además, en la nota del Toronto Sun, dice que el nuevo vaso está a medio camino entre los dos vasos más grandes que Starbucks vende en el mercado Estadounidense. El mayor tiene 916 cm³. ¡ESO SÍ QUE ES UN MONTÓN!
Un dato: Tim Hortons es una franquicia, Starbucks no.